Al final del Oficio, fuimos todos a una cena y fiesta al más puro estilo de alegría de nuestra Comunidad: se presentaron números artísticos, música y danza paraguaya, y muchas bromas para pasar la noche muy bien, festejando este gran regalo de Dios. Al final, escuchamos algunas palabras de nuestro Superior General, el nuevo Diácono Miguel Martínez, donde agradecía todos los dones de Dios y nos animaba a seguir adelante que si bien con esto culminamos una etapa importante, otra mucho mejor acabamos de empezar.


